Castilla y León, Diciembre 2011.- Las ganaderías de Castilla y León atraviesan una grave crisis: más de 1.000 cabezas de reses de lidia  han sucumbido en el matadero, y en los últimos años, se han perdido unas 20 ganaderías en Castilla y León. La ganadería de Pérez Tabernero ha sufrido una drástica reducción en el número de sus vacas y ahora no llega siquiera al medio centenar. Parece que los criadores de reses abandonan una dedicación “romántica”, porque los negocios principales de sus titulares ya no permiten desviar fondos para su afición, y porque cada vez la diferencia es mayor entre los costes de produc­ción y cría, y los precios de venta finales. Además, algunas reses pertenecen a procedencias que no son del gusto de los “matatoros” profesionales. Ahora, muchas de las explotaciones que han sucumbido a la crisis han eliminado o reducido el número de reses de Iidia en beneficio de un aumento de razas cárnicas, que permiten una venta apenas en un plazo de meses desde el nacimiento del animal y con precios por debajo del coste. Aquellos nuevos “ganaderos de reses bravas” en pos de los subsidios, y que fardaban de poder y posición social, están en retirada.

Comentar

Debes iniciar sesi&oacte;n para comentar.

RSS